martes, 27 de enero de 2009

El triángulo.

En el singular triángulo de las Bermudas andaluz, cuyos vértices ocupan Cádiz, Sevilla y Huelva, no es lo mismo tener gracia que ser un gracioso. Ser un gracioso, y subrayo el artículo indeterminado, es igual que ser un malage (mal ángel), un tío atravesado y poco de fiar. Por aquí abajo a mano izquierda, cuando de alguien se dice que es un gracioso, el sentido peyorativo está servido. Y sin embargo, cualquier ciudadano puede sentirse halagado cuando de él se comenta: ¡Qué gracia tiene el hijo de la gran puta! Curiosa semántica.

En el triángulo que he trazado, la gracia, cuando la hay, es finísima y muy profunda. Tan fina como el humor inglés, y tan profunda como la filosofía china. Un lord británico discípulo de Confucio, sería incapaz de pronunciar una sentencia tan sutil y tan rotunda como cualquiera de las muchas que en un momento dado pueda florecer en un ángulo del triángulo.

Un gaditano, un sevillano o un huelvano con gracia, son capaces de reírse, o mejor, sonreírse sin ánimo de molestar, no ya de su propia sombra, sino de su propia muerte. Lo cual es la quintaesencia de la espiritual finura.

3 comentarios:

fonsilleda dijo...

Te lo aseguro, además de que, pese a lo que haya podido decir en otros lares, la realidad es que sí, que sobra gracia en el triángulo que citas, lo que me parece mejor de todo es, sin dudarlo, la capacidad de reirse de la sombra de uno mismo.
Bicos.

anabel dijo...

mira que había oído la palabra "malage"... ahora sé de dónde viene.
La gracia es algo que muchas personas llevan dentro, es intrínseco. El gracioso se aprovecha de la oportunidad de un moemento: vamos, un "aprovechao".
Tú tienes la gracia y me siento afortunada de que la compartas con nosotros.
Te dejo un besote saleroso.

Dante dijo...

Es indudable que si hablamos de gracia, todos tus relatos están impregnados de ella, amigo Manuel. Asi que de acá en más, me animo a jurar y perjurar, que asi es. Nada con más gracia que lo que se viva y diga en ese mismísimo triángulo. Si señor!